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Hipotecar una finca rústica, inconvenientes
Hipotecar una finca rustica, conlleva sus inconvenientes a la hora de buscar financiación, Si bien, la mayor parte de la población de España se ubica en las zonas urbanas, en la pandemia del Covid-19 hay una tendencia a vivir en zonas rurales que proporcionan mayor espacio, por lo que en estos dos últimos años ha aumentado considerablemente la compra de fincas rústicas.
Tradicionalmente, quienes compran una finca rústica lo hacen con sus ahorros, sin recurrir a una hipoteca. Sin embargo, esta nueva tendencia impulsa la necesidad de contar con financiación externa para comprar este tipo de inmuebles. Antes de hipotecar una finca rústica, es importante que tengas claridad sobre algunas cuestiones fundamentales, desde HIPOTECAS-100.com te contamos todo lo que necesitas saber.
Lo primero que debes saber es que en España los suelos categorizados como rústicos no son urbanizables, es decir, en teoría no puedes construir una vivienda en ellos.
Excepciones:
- La finca rústica cuenta con una vivienda: si la finca rústica que desea adquirir tiene una vivienda construida e inscrita en el Registro de la Propiedad, tienes la posibilidad de hacer las reformas que necesites para adecuarla y hacerla más cómoda y funcional, pero debes respetar su estructura, por lo que no puedes ampliarla.
- El terreno es urbanizable: es posible que la finca rústica esté ubicada en un terreno urbanizable y la legislación autonómica permita la construcción de viviendas unifamiliares aisladas. Igualmente, si vas a destinar la finca a la explotación forestal, agrícola o ganadera y está ubicada lejos de tu residencia, las legislaciones de las comunidades autónomas brindan la posibilidad de construir una vivienda, siempre que esta sea necesaria para sostener la actividad que se desarrolla en dicha finca.
Por ello, antes de iniciar el proceso para hipotecar una finca rústica, es importante que acudas al ayuntamiento correspondiente y consultes la normativa urbanística en vigor, debes consultar también la legislación autonómica para saber lo que puedes hacer en la finca rústica que deseas comprar, en HIPOTECAS-100.com te ayudamos a aclarar cualquier duda que puedas tener.

Principales inconvenientes para hipotecar una finca rústica
Acceder a financiación es uno de los principales inconvenientes que vas a tener para hipotecar una finca rústica si quieres comprar una finca rústica, ya que los bancos y demás entidades financieras no están habituadas a dar financiación para compra o construcción de vivienda en suelos rústicos.
Pero debes saber, que ello no significa que no puedas solicitar una hipoteca para la compra de una finca rústica, si estás interesado en obtener la financiación debes visitar distintos bancos para conocer los productos de financiación que ofrecen y verificar que sean viables para tu proyecto.
La hipoteca para adquirir una finca rústica no tiene ninguna diferencia con las que se otorgan para comprar una vivienda en terrenos urbanizables, aunque por tratarse de otro tipo de terreno, se presentan dos inconvenientes al momento de acceder a la financiación.
Menor porcentaje de financiación
Si quieres comprar una finca rústica a través de un préstamo hipotecario, necesitas contar con una mayor cantidad de dinero, debido a que generalmente los bancos otorgan un porcentaje menor al que otorgan para una financiación destinada a la adquisición de una vivienda ubicada en un terreno urbanizable.
La cantidad a financiar oscila habitualmente entre el 50 y el 70% del valor de tasación de la finca rústica, mientras que la financiación para una vivienda es del 80%. Incluso algunos bancos otorgan porcentajes superiores.
Plazos de amortización más cortos
Es muy probable que el banco que te otorgue la hipoteca para comprar una finca rústica establezca plazos de amortización más cortos, que los que habitualmente otorgan a los créditos hipotecarios para vivienda, lo cual puede ser un inconveniente, debido a que las cuotas tienden a ser más altas.
Cambio de finca rústica a urbana
Otro inconveniente que puede presentarse al momento de hipotecar una finca rústica es que el banco te exija que hagas el cambio de finca rústica a finca urbana, ya que este trámite no resulta sencillo y tiene diferentes trámites en cada comunidad autónoma.
¿Qué bancos permiten hipotecar una finca rústica?
Todos los bancos pueden otorgarte una hipoteca para comprar una finca rústica, el inconveniente que se te presenta, es que no es común que otorguen este tipo de financiación. Aunque, hay cierta tendencia al cambio, puesto que cada vez son más las personas interesadas en adquirir este tipo de propiedad inmobiliaria.
Por lo que no debes descartar esta posibilidad si estás interesado en comprar una finca rústica a través de un crédito hipotecario. Lo más recomendable es que busques el tipo de entidad financiera más proclive a hipotecar una finca rústica.
Las cajas rurales tienen mayor presencia en zonas no urbanas, por lo que es muy probable que otorguen este tipo de financiamiento. Los bancos, que tienen productos financieros destinados a impulsar el desarrollo agrícola, también pueden financiarte la compra de una finca rústica.
Alternativas de financiación
En el mercado financiero actual, puedes encontrar otras alternativas para financiar la compra de una finca rústica, desde HIPOTECAS-100.com te llevamos a descubrirlas:
Hipotecas autopromotor
Si la finca rústica que deseas comprar tiene una vivienda, puedes optar por una hipoteca autopromotor para rehabilitarla. Aunque, este tipo de hipoteca generalmente se otorgan a personas que son propietarias del terreno. No obstante, existe la posibilidad de que la solicites para la compra del terreno y la rehabilitación de la vivienda.
Recuerda que la hipoteca autopromotor se diferencia de una hipoteca tradicional porque no se entrega la totalidad del dinero otorgado de una vez, como prestatario recibes el dinero en tramos. Es decir, a medida que el proyecto de construcción o rehabilitación avanza.
Préstamos personales
Otra alternativa para financiar la compra de una finca rústica son los préstamos personales, este instrumento financiero tiene un plazo de devolución mucho más corto que las hipotecas, oscila como máximo entre 8 y 10 años, y el tipo de interés tiende a ser más alto.
Los puntos a favor de los préstamos personales en que los gastos de notaría y de registro de propiedad son más bajos y ahorrarás en los impuestos. Además, puedes obtener hasta 75.000 euros.


