¿Qué tipos de hipotecas hay?

En Hipotecas 100 gestionamos hipotecas 100%, es decir, sin entrada y con los gastos incluidos. En
este mercado, ejercemos de intermediarios entre el dueño que quiere vender la vivienda y la
inmobiliaria o el banco.

Tenemos un equipo de profesionales cualificados que atesora una gran experiencia en estas labores
intermediarias, lo que explica nuestros recurrentes éxitos en las operaciones crediticias, en las que
abogamos por la consecución de diferentes alternativas de financiación.
Por lo tanto, ofrecemos soluciones personalizadas, esto es, adaptadas a las necesidades del cliente.
De todas maneras, vale la pena, antes de estudiar qué producto financiero concreto interesa en cada
caso, repasar algunas informaciones clave sobre el principal en el mercado inmobiliario: la
hipoteca.

Tipos de hipotecas

Una hipoteca, a grandes rasgos, implica la detentación de un derecho real para cumplir una
obligación (el abono de un préstamo o crédito, por lo general) que permite a su titular disfrutar de
un bien (básicamente, un inmueble) que sigue siendo propiedad de otra persona física o jurídica. La
hipoteca conlleva la imposición de gravámenes regulares, por lo que, hasta que estos no hayan sido
satisfechos por su titular, el bien en cuestión no será propiedad suya.

En el marco de las condiciones de estos productos financieros, las cuales, de cara a poder garantizar
el éxito de las operaciones, deben ser revisadas a conciencia por los clientes, destacamos la
existencia de distintas clases de hipotecas. Por consiguiente, no podemos garantizar que una clase
de hipoteca va a convenir más al cliente que la otra. Este extremo dependerá de sus condiciones e
intereses en cada coyuntura concreta.

– Hipotecas de préstamo fijo destacan por ser su interés constante a lo largo de toda la duración de
dicho préstamo. No inciden en ella, por tanto, ni las bajadas ni las subidas de los tipos de interés.
Por último, hemos de señalar que la TAE va a ser la referencia que reflejará el coste del producto
financiero durante su vigencia.

– Hipotecas de préstamo variable se adscriben a unos tipos de interés aplicables que variarán en
función de cómo lo hagan los tipos de interés oficiales. En este sentido, la TAE estipulada se calcula
de manera teórica, en función de los últimos datos de unos indicadores de referencia que se espera
que se hayan mantenido constantes. De este modo, cuando expire la vigencia del préstamo, el TAE
real a tener en cuenta habrá dependido de las bajadas y subidas de los tipos de interés.

– Hipotecas mixtas, por último, constituyen una mezcla de las anteriores. Implican un interés fijo
durante los primeros periodos del préstamo y, posteriormente, uno variable (generalmente, basado
en el euríbor).

En definitiva, debemos analizar las expectativas relativas a los tipos de interés antes de apostar por
una de estas clases de hipoteca. Y a ti, ¿qué tipo de hipoteca te interesa más? Déjanos tu comentario.
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¿Qué tipos de hipotecas hay?

En Hipotecas 100 gestionamos hipotecas 100%, es decir, sin entrada y con
los gastos incluidos. En este mercado, ejercemos de intermediarios entre el dueño que quiere vender
la vivienda y la inmobiliaria o el banco.

Tenemos un equipo de profesionales cualificados que atesora una gran experiencia en estas
labores intermediarias, lo que explica nuestros recurrentes éxitos en las operaciones crediticias, en
las que abogamos por la consecución de diferentes alternativas de financiación.

Por lo tanto, ofrecemos soluciones personalizadas, esto es, adaptadas a las necesidades del
cliente.

De todas maneras, vale la pena, antes de estudiar qué producto financiero concreto interesa en
cada caso, repasar algunas informaciones clave sobre el principal en el mercado inmobiliario: la
hipoteca.

Tipos de hipotecas 100%

Una hipoteca, a grandes rasgos, implica la detentación de un derecho real para cumplir una
obligación (el abono de un préstamo o crédito, por lo general) que permite a su titular disfrutar de
un bien (básicamente, un inmueble) que sigue siendo propiedad de otra persona física o jurídica. La
hipoteca conlleva la imposición de gravámenes regulares, por lo que, hasta que estos no hayan sido
satisfechos por su titular, el bien en cuestión no será propiedad suya.

En el marco de las condiciones de estos productos financieros, las cuales, de cara a poder
garantizar el éxito de las operaciones, deben ser revisadas a conciencia por los clientes, destacamos
la existencia de distintas clases de hipotecas. Por consiguiente, no podemos garantizar que una clase
de hipoteca va a convenir más al cliente que la otra. Este extremo dependerá de sus condiciones e
intereses en cada coyuntura concreta.

Hipotecas de préstamo fijo destacan por ser su interés constante a lo largo
de toda la duración de dicho préstamo. No inciden en ella, por tanto, ni las bajadas ni las subidas de
los tipos de interés. Por último, hemos de señalar que la TAE va a ser la referencia que reflejará el
coste del producto financiero durante su vigencia.

Hipotecas de préstamo variable se adscriben a unos tipos de interés
aplicables que variarán en función de cómo lo hagan los tipos de interés oficiales. En este
sentido, la TAE estipulada se calcula de manera teórica, en función de los últimos datos de unos
indicadores de referencia que se espera que se hayan mantenido constantes. De este modo, cuando
expire la vigencia del préstamo, el TAE real a tener en cuenta habrá dependido de las bajadas y
subidas de los tipos de interés.

Hipotecas mixtas, por último, constituyen una mezcla de las anteriores.
Implican un interés fijo durante los primeros periodos del préstamo y, posteriormente, uno variable
(generalmente, basado en el euríbor).

En definitiva, debemos analizar las expectativas relativas a los tipos de interés antes de apostar
por una de estas clases de hipoteca. Y a ti, ¿qué tipo de hipoteca te interesa más? Déjanos tu
comentario.

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